3 de septiembre de 2011

Vuelta a empezar.

Y así comenzó todo. Éramos dos desconocidos que nunca habían intercambiado miradas. Más tarde comenzamos una amistad seguida de una gran amistad. Eras la persona que más me conocía. La persona que más sonrisas me había sacado en un día. Eras esa persona con la que siempre me apetecía hablar. Y entonces nos enamoramos el uno del otro. Todo iba perfectamente. Me levantaba día a día pensando en verte. Un día todo terminó, y volvimos al principio. Ahora tan sólo somos dos desconocidos que no intercambian miradas.

Intento olvidarme de ti pero no puedo.

Cerré los ojos. Me prometí a mí misma que no lo volvería a hacer. Que no volvería a pensar en ti. Y sin embargo recaí. Y cada vez que intento olvidarme de ti, hay algo que me hace recordarte. No quise que las cosas terminaran así y sin embargo lo hicieron. Un último beso, que me demostró lo mucho que te quería y lo mucho que te sigo queriendo. Pero fui una estúpida más en esto del amor y te dejé ir. Ahora me arrepiento. Por eso intento olvidar pero no lo consigo. ¿Cómo me pude engañar de esa manera? 

29 de agosto de 2011

Hoy no es tu día, tristeza.

Hoy no, tristeza.. hoy no. Y me da igual que aporrees tan fuerte la puerta que termines por echarla abajo. Me da igual que apedrees las ventanas de mi casa, y me dan igual tus mil y un mensajes en el contestador. Hoy no es el día, hoy no es nuestro día. Hoy no podemos discutir, ni gritarnos hasta desgarrarnos las gargantas. No pienso sentirme culpable, ni insistirte, ni llenarme las tripas de odio. No quiero darte explicaciones y pelear para que las creas. Hoy elevo mi amor propio a su máximo exponente y te hago invisible. ¿No te das cuenta? Sí, tristeza.. puedes marcharte bien lejos por los aires si yo lo quiero así. Querida tristeza, que te den, pero bien dado.

No quiero cambiar.

A día de hoy puedo decir que me siento bien al ser como soy, lo que soy. Si no fuese así, tampoco podría cambiarlo. No elegimos lo que queremos ser, lo que queremos sentir.. quién queremos ser. Yo me conformo con lo que tengo, pienso que no todo dura para siempre, y que si algo viene así, es porque tiene que venir. La vida nos pone a prueba, supongo que todo es cuestión de superarse, y yo lo estoy haciendo día a día. Quizás esté un poquitín loca. Pero adoro cuando alguien sonríe gracias a una de mis locuras. Es especial el sentir que alguien es feliz al estar a tu lado. Soy castaña, ¿la verdad? Me gusta serlo, ¿por qué no? Tampoco soy perfecta, de hecho, no creo en la perfección. Pero creo en que lo especial se encuentra entre los defectos y las virtudes. Pienso que para demostrar el amor, no hay por qué estar recordándolo a todas horas, se me hace un poquito pesado, la verdad, pero sí, demostrarlo con pequeños detalles. Me suele impresionar lo más común. A veces, en la sencillez se encuentra lo más bonito. Creo en que después de una puerta, siempre habrá otra, que si es mala, habrá una buena, pero que en una de ellas se encontrará la más indicada, la verdadera. ¿Por qué no creer en el amor a primera vista? Me parece el más bonito, el más puro. Quizá sea un poquito rara, pero soy como soy, y eso nadie lo va a cambiar.

23 de agosto de 2011

Nadie lo hará por ti.

Creo ya va siendo hora de empezar a disfrutar de todo lo que me rodea. A lo bueno, respetarlo y cuidarlo, y a lo malo, intentar sacarle la parte buena. Reconozco que he llegado a ser negativa, demasiado, diría yo, y cabezota también. Ahora sólo quiero sonreír, y dar gracias a la vida de todo lo que tengo, puede que me lo merezca o no, pero lo agradezco, porque no puede ser mejor. Canta, baila, grita, corre y salta, disfruta de cada instante. Sonríe, ya que nadie lo hará por ti.

22 de agosto de 2011

Y vale, yo también odio a esas personas que me hicieron sufrir sin motivo pero, gracias a ellos aprendí a vivir como hasta ahora y a preocuparme por lo que de verdad importa, a pasar de cosas que no tienen sentido. Antes lloraba por ellas y ahora ya me dan igual. Me encanta sentirme libre porque sí, lo soy.

Gracias.

Nunca siete letras dijeron tanto. Podemos agradecer tantas cosas, me podría pasar el día dando las gracias: gracias a las canciones que hacen recordar, gracias a las películas que hacen reír, a los recuerdos que hacen sonreír entre lágrimas, gracias a los días soleados, gracias al destino, gracias a la vida. Pero para algunos creo que ésta palabra se queda corta, siete palabras no son suficientes, aunque son las que mejor expresan lo que siento. Gracias a los que siempre han estado ahí, a los que me ayudan a levantar, gracias a los amigos de verdad.